¿Es cierto que la Navidad engorda? — José María Puya

Este artículo ha sido publicado en colaboración con José María Puya Braza, Tecnólogo de Alimentos, Dietista, Máster Oficial en Nutrición Deportiva y CEO de Alimentología.

Llegan fechas muy duras. El tramo diciembre-enero es un camino complejo para estabilizar el peso corporal. Si eres profesional de la nutrición y has pasado consulta, sabrás de lo que hablo; si has intentado llevar a cabo un protocolo dietético durante este tramo, también sabrás de lo que hablo.

Es innegable que a mayor número de comidas "especiales" (las que se hacen con familia, amigos, empresa, pareja, etc), más probabilidades existen de que tu peso aumente en el tramo navideño (aproximadamente desde primera semana de diciembre a la primera semana de enero). Sí, generalmente, en el tramo navideño (que, ojo, no es rigurosamente del 25 de diciembre a 6 de enero) se suele engordar. Y es sencillo encontrar el motivo:

Si hay 4 o más de 5 comidas especiales en este tramo de tiempo, no creo que sea tan difícil no reventar a comer desde los entrantes hasta los postres, pasando por bebidas alcohólicas, varios platos principales o postres secundarios como turrones, mantecados o polvorones. La fuerza de voluntad, en muchas ocasiones, no es un mecanismo válido en la dietética, pero es simple cuestión de ser consciente que con tantas comidas especiales que se producirán durante los festivos, la solución no pasa por acabar siempre llenísimo en cada una de las comidas.

¿Pero por qué engordamos en Navidad?

Es obvio que si todas las comidas tienen entrantes primarios + entrantes secundarios + plato principal 1 + plato principal 2 + postre principal (flan, tarta...) + postre secundario (turrón, polvorón...) + bebidas alcohólicas y/o refrescos azucarados, por supuesto que engordarás. Es de calle.

Además, si tu actividad física es igual o menor que durante todo el año, sumado al aumento calórico, sí, será más probable que engordes. Las navidades son, sin duda, la época que menos tiene sentido dejar de hacer deporte y dejar de ser activos físicamente. Sin embargo, echad un ojo a los gimnasios en diciembre. Están vacíos.

Y por supuesto, si compras dulces navideños desde noviembre y los sigues consumiendo hasta febrero, también engordarás.

Si aparte de todo esto, en días laborales que no hay ninguna comida especial, sigues comiendo dulces navideños y aumentas considerablemente tu ingesta calórica, también engordarás.

En conclusión

No es que las navidades engorden per se (en muchos casos), es que el estilo de vida navideño en la mayoría de las personas es un completo desastre.

Por supuesto que durante el año deben existir fechas flexibles, pero lo que se lleva a cabo en Navidad no son días puntuales flexibles, es una constante exageración calórica que puede influir seriamente en nuestra composición corporal.

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Este artículo fue publicado en colaboración con José María Puya Braza, dietista y creador de Alimentología y Alimentología Cruda. En nombre del equipo, agradecemos a José por este artículo.