¿Cómo destacarte en el área de la nutrición desde el grado?

Artículo publicado en colaboración con Carlos Ruiz Castellano, estudiante en Nutrición Humana y Dietética y autor del blog La Semilla Inquieta.

El interés por temas alimentarios siempre ha existido en la sociedad, sin embargo, en la última década y gracias en parte al auge de las redes sociales y el trabajo de divulgación que numerosos profesionales de la nutrición realizan en ellas, muchas son las personas que han descubierto su vocación y han decidido comenzar su formación en esta profesión.

Actualmente en España, dos son las únicas formas legales para ejercer en el campo de la nutrición: estudiando el Técnico Superior en Dietética (TSD) o el Grado en Nutrición Humana y Dietética (D-N).

En este artículo daremos un breve repaso a algunos aspectos fundamentales en la formación del DN y TSD.

Construye una base sólida

La nutrición es una ciencia reciente y como tal, evoluciona a medida que se avanza en su conocimiento, por lo que se trata de una disciplina que requiere de constante actualización y formación. Nunca debes dejar de ser estudiante, lo que hoy parece cierto, puede que mañana no lo sea.

Cada profesional/ futuro profesional de la nutrición debe centrarse en adquirir un conocimiento sólido de las ciencias básicas, asignaturas que suelen cursarse durante los primeros años del grado: biología, anatomía, química, fisiología, fisiopatología, bioquímica, psicología y bioestadística.

El conocimiento de estas ciencias nos permitirá en posteriores cursos integrar conceptos, entender el porqué de las recomendaciones nutricionales y lo más importante, construir un posicionamiento propio.

No se trata de aprender que 2+2 son 4, se trata de aprender a sumar.

En la era digital, de nada sirve aprender de memoria las cantidades exactas de cada nutriente para cada situación fisiológica y patológica del humano, ya que lo tenemos todo a un clic, sin embargo, se hace imprescindible saber cómo y dónde buscar las recomendaciones, realizar una interpretación adecuada de estas y saber discriminar el grano de la paja.

Más allá de las diapositivas

Los temarios deben ser vistos como una introducción ordenada a la materia la cual nos permita iniciarnos y profundizar en su conocimiento. Con suerte, el temario preparado por los profesores será actualizado, elaborado por una persona con vocación docente, con tiempo y dedicación, acorde a los objetivos y a los criterios de evaluación de la asignatura, otras veces, será un temario que se pasa de año en año, cambiando únicamente el nombre del autor y el año del curso académico.

Esto es una realidad, existe un problema de estructura formativa de la universidad. Hay profesores que, su actividad como investigadores la combinan con la docencia y disfrutan impartiendo clase, sin embargo, también nos encontramos con la cara opuesta, profesores impartiendo clase porque es una condición indispensable ligada a su actividad como investigador.

Este desánimo por parte de los profesores puede traducirse en poco interés por parte de los alumnos. Por el contrario, profesores entusiasmados con una asignatura pueden frustrase a lo largo del curso por la actitud pasiva y desinteresada de los alumnos, por lo que este problema es una cuestión bilateral en la que ambas partes se ven involucradas.

A lo largo de los cursos académicos, puede que el alumno se encuentre con contradicciones en los temarios de diferentes asignaturas, con recomendaciones desfasadas, que no se basan en la evidencia actual, que son matizables, debatibles… La formación autodidacta y paralela durante el curso es de vital importancia.

Las discrepancias que vayan surgiendo, es importante plantearlas en clase por varias razones:

  • Puede que tú te estés equivocando: recuerda, estás en proceso formativo e interpretar los datos de los estudios de forma correcta no es tarea sencilla, requiere de años de práctica y el profesor puede contemplar aspectos que tú aun no eres capaz de entender de forma adecuada, atiende siempre a los contraargumentos.

  • Puedes despertar el interés en tus compañeros: plantear otras alternativas o puntos de vista contrarios, siempre desde la educación, respeto y con fundamento (de nuevo vemos la importancia de tener una buena relación con la bioquímica y la fisiología), puede incitar a otras personas de clase a querer saber más sobre la temática, llegándote a pedir las referencias. Pero recuerda, perdiendo las formas, se pierde la razón.

De la teoría... A la nada

Aprender la teoría y realizar supuestos prácticos está muy bien para adquirir conocimiento, sin embargo, en una profesión en la que el grueso de los promocionados va a trabajar de cara al público, es difícil de entender que haya personas que salgan de la carrera con contacto 0 con pacientes reales.

Cada universidad funciona de una manera, en unas se le presta más atención a este aspecto y en otras menos, sin embargo, es cierto que en los últimos años la situación ha mejorado y son más los centros de dietética y nutrición que aceptan alumnos en prácticas.

Este es uno de los puntos a mejorar de cara al futuro, ya que no todos los alumnos tienen la oportunidad de realizar una toma de contacto con la realidad y este es un factor clave en su aprendizaje, aunque cabe mencionar que este aspecto, la distancia entre la teoría y la práctica no es exclusivo del grado de dietética y nutrición. Si existe la posibilidad de realizar prácticas extracurriculares, aprovecha la oportunidad sin dudarlo.

Conclusiones

Tu actitud hacia el aprendizaje marcará la diferencia. En cuanto tengas los conocimientos básicos asentados (bioquímica y fisiología) empieza a leer los artículos originales, a interpretarlos y sacar tus propias conclusiones, relaciona conceptos de artículos distintos, analiza cómo se contradicen, pregunta todo aquello que no entiendas y aprende a contextualizar, a identificar las limitaciones de los estudios.

Plantea tus discrepancias a los profesores o a otros profesionales de manera adecuada, empleando la discusión científica, rectifica cuando debas, reflexiona, haz autocrítica, lee artículos que contradigan tu postura actual, lee a profesionales que piensen distinto a ti.

En fin… Constrúyete como profesional.

Carlos Ruiz Castellano


Este artículo fue publicado en colaboración con Carlos Ruiz Castellano, del blog La Semilla Inquieta y surge de una iniciativa de Nutrium para fomentar el intercambio de experiencia y conocimiento entre los profesionales.

En nombre del equipo, agradecemos a Carlos por este artículo.