Ayuda a tus clientes a mantenerse saludables durante la pandemia de coronavirus (COVID-19)

La rápida propagación de COVID-19 continúa dominando los titulares en todo el mundo, y la pandemia ha cambiado muy rápidamente la forma en que llevamos nuestra vida cotidiana. El Gobierno y los servicios de salud pública nos piden que tomemos medidas sin precedentes para protegernos a nosotros y a quienes nos rodean.

La situación que rodea a este nuevo coronavirus está cambiando a diario y es probable que continúe por algún tiempo. En las próximas semanas (y meses) es probable que nuestros clientes tengan inquietudes sobre cómo mantenerse bien. Como dietistas, podemos brindarles tranquilidad y apoyo práctico.

Este artículo ofrece los mejores consejos para ayudar a nuestros pacientes a mantenerse saludables.


Comer bien

Seguir una dieta saludable es una de las mejores herramientas que podemos emplear para mantenernos bien.

Tus clientes deberán seguir su rutina normal tanto como sea posible: mantener los horarios de las comidas cada día, consumir las porciones recomendadas de frutas y verduras al día e incluir granos integrales, legumbres y proteínas magras en su dieta.

Podrías explicarles el vínculo entre nutrición e inmunidad, haciendo hincapié en la importancia de consumir una amplia gama de vitaminas y minerales de una dieta equilibrada. Es importante reiterar que el término "refuerzo inmunológico" es engañoso y que no hay píldoras o suplementos de "solución rápida".

Evalúa la probabilidad de que tu paciente se sienta cómodo comiendo en momentos de preocupación, aburrimiento o estrés. Es posible que te pregunte estrategias alternativas sobre cómo aliviar estos sentimientos sin recurrir a snacks poco saludables. Las estrategias de afrontamiento más saludables pueden incluir yoga, meditación o hablar con otras personas por videoconferencia.

Pregunta a tus clientes si están teniendo problemas con respecto al acceso a los alimentos. Con las medidas de distanciamiento social y el autoaislamiento combinados con movilidad limitada, transporte reducido o dificultades financieras puede ser que es más difícil acceder a los alimentos. Sin embargo, es importante evitar la compra de pánico y pensar en los demás.

La lista de compras puede incluir:

  • Conservas de pescado/ verduras
  • Pasta y arroz;
  • Tarros de salsa;
  • Leche/ yogur/ queso;
  • Cereales para el desayuno;
  • Pan;
  • Huevos;
  • Pescado congelado/ carne/ verduras;
  • Frutos secos/ semillas/ mantequillas de frutos secos.

Puede ser necesario explorar formas creativas para que los pacientes creen platos saludables que se ajusten a sus necesidades y preferencias, asesorando sobre intercambios adecuados. Se vuelve importante informarles sobre como preservar alimentos y tips para la cocción.

Finalmente, los servicios de entrega en línea, el apoyo de familiares, amigos o vecinos, o los esquemas de la comunidad podrán ser útiles.

Hidratación

Al tener una interrupción en la rutina diaria, es posible dejar de beber tanta agua como lo haríamos normalmente.

Fomenta la ingesta de agua a lo largo del día y recuerda a los clientes las estrategias para evaluar su estado de hidratación.

Esto podría incluir prestar atención a sus niveles de sed, color de orina y buscar otros síntomas de deshidratación (es decir, concentración reducida y dolores de cabeza).

Ejercicio

Toda la gente debería intentar hacer algo de ejercicio diario. No se recomienda asistir al gimnasio o clases de entrenamiento, pero existen formas alternativas de hacer ejercicio mientras se practica el distanciamiento social. Puedes proponer a tus clientes salir a correr o caminar, hacer ejercicios cardiovasculares o de peso corporal en el jardín, o seguir un video de yoga o estiramientos online.

Idealmente, deberíamos alentar a los pacientes a salir al aire libre para asegurarse de que estén expuestos a la luz solar todos los días. Esto no siempre es posible, y si la exposición a la luz solar es limitada, asegúrate de que estén tomando un suplemento diario de vitamina D.

Además de promover el ejercicio, no te olvides de la importancia de descansar lo suficiente, ya que esto también contribuirá positivamente al bienestar general.

Salud mental

Además de alentar a los clientes a cuidar su salud física siguiendo todos los consejos emitidos por el Gobierno y prestando atención a sus niveles de nutrición, hidratación y actividad, es vital recordarles la importancia de proteger su salud mental.

La organización de salud mental Mind ha producido algunos consejos e información, incluidos pasos prácticos que los pacientes pueden encontrar útiles si se sienten ansiosos por el brote de coronavirus o están aislados por medidas de distanciamiento social.

Durante las consultas, comunícate con tus pacientes para ver cómo se sienten y, si es necesario, podrás indicarles la asistencia adecuada.

Distanciamiento social

Pregúntate si es posible realizar consultas de forma remota. Existen múltiples plataformas disponibles a través de las cuales puedes hacer tus citas online, como por ejemplo Zoom, Skype y Doxy.me. Las consultas telefónicas también son una opción para los clientes que no tienen acceso a Internet o que no son particularmente expertos en tecnología.

Recuerda que puedes usar una plataforma de programación en línea como Nutrium para permitir que los clientes programen citas virtuales contigo.

La aplicación móvil de Nutrium también te permite entregar todas las recomendaciones nutricionales a los clientes y te permite hacer un seguimiento para verificar su progreso. También podrás configurar una plataforma de facturación como Halaxy para facturar a los pacientes y almacenar de forma segura sus registros. Asegúrate de que todas las plataformas cumplan con las leyes de protección de datos de tu país.

Si el contacto cara a cara es inevitable, puedes seguir los siguientes pasos para protegerte y proteger a tus pacientes:

  • Pregunta a todos los pacientes antes de la consulta si tienen algún síntoma asociado con COVID-19.
  • Asegúrate de practicar y modelar una buena higiene de manos frente a los pacientes, alentándolos a que hagan lo mismo.
  • Piensa en colocar los muebles de la sala de consulta para garantizar una distancia de al menos 1,5 metros.
  • Abre las puertas para que los clientes minimicen la cantidad de superficies con las que entran en contacto.

Las pautas relacionadas con COVID-19 están en constante evolución. Asegúrate de mantenerte actualizado con los últimos consejos del Gobierno y de los organismos de salud pública de tu país, y refuerza los mensajes de atención médica para todos tus clientes.